Santander Competitivo, una década

7 de noviembre de 2017

Terminando 2006, por iniciativa de la Cámara de Comercio de Bucaramanga (CCB), nació la Comisión Regional de Competitividad, Santander Competitivo. Desde su concepción, este proceso ha buscado consolidar un trabajo sistemático y de largo plazo para mejorar la competitividad regional y generar diálogo con instituciones nacionales, públicas y privadas, para promover proyectos, políticas e iniciativas. Participan empresarios, gobernantes, universidades, sindicatos y centros de investigación, entre otros, con el propósito de aumentar la prosperidad de los santandereanos.

Generalmente la competitividad se mide a través del PIB y de rankings que evalúan la variación de diversas variables que permiten un entendimiento detallado de la situación, de manera que una región diseñe y ejecute planes que contribuyan a su competitividad.

Diez años después, analizando fríos y contundentes números, tenemos resultados mixtos. En 2016, según la CCB y el Dane, Santander representó el 6,7 % del PIB nacional mientras que en 2005 representaba 6,8 %. En términos de crecimiento, entre 2006 y 2016 -en pesos constantes- el PIB regional creció 48,2 %, lo cual no está mal, pero se parece mucho a lo alcanzado por las principales regiones colombianas. Entre 2014 y 2016, el crecimiento fue de 1,7 % y en el último año solo 0,3 %. Con respecto a rankings departamentales, desde hace varios años Santander es cuarto. Por otra parte, en la última medición Doing Business del Banco Mundial, en una comparación sobre facilidad para hacer negocios, Bucaramanga tuvo la posición 19 entre 32 ciudades colombianas. En permisos de construcción la ciudad ocupó la posición 30.

Los resultados anteriores prenden alertas y deben ser atendidos con seriedad y rigor. Tenemos que fortalecer el proceso de Santander Competitivo teniendo claro que la carrera por la competitividad es de largo aliento y siempre requerirá alinear propósitos y acciones.

Si nos desarticulamos o dividimos, los impactos del entorno global pegarán aún más duro.

Este momento, luego de una década de proceso, en medio del bajo crecimiento económico, campañas políticas, posconflicto y acuerdos de libre comercio, es propicio para retomar el impulso, renovar compromisos y revisar prioridades para transformar el nivel de prosperidad regional.

Compartir en

Dejar un comentario