La importancia de la minería

22 de febrero de 2018

La verdad sea dicha, en el mundo contemporáneo lo que no es minado es cultivado, no hay escapatoria.

En nuestra cotidianidad no hay actividad que pueda prescindir de los minerales que se extraen por parte de las empresas mineras. Los mismos sirven de materia prima para fabricar o construir todas las facilidades para la estancia, el confort, la locomoción, la comunicación, fertilizantes para la agricultura, el instrumental médico e incluso, en el caso del oro, en la fabricación de fármacos para tratar la artritis reumatoide.

Es de anotar que más del 40% de los minerales extraídos corresponde a materiales de construcción. Como lo sostiene el Ingeniero de Minas Pablo Liemann, “es difícil encontrar algún sector de la economía o alguna industria que no utilice en forma habitual algún producto obtenido de un mineral y, por lo tanto, que provenga del sector minero”. Se estima que cada año, en promedio, cada habitante de la tierra consume 23 toneladas de minerales, que alguien las debe extraer del subsuelo para poderlas proveer. “Tendríamos que cambiar radicalmente nuestro estilo de vida para prescindir de los minerales”, acota Antonio Romero, Director del Parque Tecnológico de la Minería, la Energía y Materiales de la Universidad Nacional de Colombia.

En este sentido son atinentes las palabras de la columnista Enoris Restrepo cuando afirma que “hoy hay municipios en Colombia que prohíben la minería, pero quieren vías pavimentadas, con agregados producidos por la minería, asfalto derivado del petróleo, viviendas, escuelas y hospitales hechos con cemento, acero, ladrillos, tejas, revoques y pinturas, productos todos cuyo origen es la explotación de minerales. Es un contrasentido”. Bien ha dicho el Papa Francisco, autor de la única Encíclica en defensa del medioambiente, la Laudato sí, “que el juicio final nos encuentre desarrollados. la verdad es que no se si nuestra gran riqueza habrá contribuido a hacernos las cosas fáciles, pero sí puedo afirmar que no hemos explotado lo que tenemos. en el día del juicio delante de dios, nos contaremos entre los que enterraron el talento dado y no lo hicieron fructificar. no sólo en agricultura y ganadería, sino también en minería”.

De allí que, en hablando de los recursos mineros, verbo y gracia el oro, el cobre, el níquel, el carbón, es preferible tenerlos y no necesitarlos que necesitarlos y no tenerlos. De otro modo, tendríamos que importarlos.

Amylkar D. Acosta M
Bogotá, febrero 15 de 2018
www.amylkaracosta.net
Ex Ministro de Minas y Energía

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