“Cuando se hace bien, la construcción de túneles es muy segura”

22 de enero de 2018

La Asociación Colombiana de Túneles y Obras Subterráneas (ACTOS), es una organización sin ánimo de lucro fundada en 2001 por un grupo de ingenieros expertos en el diseño y construcción de túneles en Colombia.

Nació con el objetivo de promover y desarrollar conocimiento sobre cómo aprovechar el espacio subterráneo.

Conversamos con su presidente Germán Pardo, sobre cómo la construcción de túneles impacta y favorece las obras civiles en el país, especialmente para el desarrollo de la minería que suele ser cuestionada sobre el aprovechamiento de los recursos minerales a través de la perforación de la tierra.

¿Qué experiencia tiene ACTOS en el manejo de información de túneles en Colombia?

Desde hace aproximadamente 10 años, somos miembros de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, lo que nos hace órgano consultivo del gobierno nacional. Pertenecemos a los miembros del panel de expertos de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) para el gobierno nacional, donde nos encargamos de impartir las directrices sobre los proyectos que se están diseñando y adelantando sobre concesiones 4G; allí hemos hecho peritajes en varios de los túneles que se están construyendo y continuamente damos conceptos técnicos sobre ingeniería subterránea.

Recientemente establecimos un acuerdo de trabajo con la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) para el desarrollo de guías de evaluación para proyectos de ingeniería subterránea, que funcione como hoja de ruta para la evaluación y presentación de proyectos, cumpliendo así con los más altos estándares a nivel mundial en diseño e interpretación que permite mitigar los impactos ambientales de la operación.

A nivel de obras subterráneas, ¿qué es la minería bien hecha?

En geotecnia uno de los factores fundamentales y tal vez el más importante es hacer bien la investigación, conocer muy bien la zona donde se va a trabajar; el impacto del diseño en las obras subterráneas es alto; el costo del diseño en una obra subterránea, sea minería, carretera o hidroeléctrica podría estar entre el 10% y 15% del valor total del proyecto. Entre más investigación se haga, más sustentables y cercanos a la realidad serán los costos, lo que permitirá mitigar los impactos más eficientemente.

Nuestra recomendación ha sido siempre mejorar, ampliar, optimizar y hacer control de calidad de todo lo que sea investigación geotécnica. Los túneles son muy seguros de hacer, tienen unas metodologías que los hacen muy fáciles de construir, pero hay que tener cuidados que garantizarán obras durables, estables, con bajos impactos ambientales, seguras y además costo-efectivas, porque un inversionista extranjero o nacional, decide incursionar en un proyecto de minería o construcción de túneles si tiene perfectamente definido cuánto le cuesta, cuánto dura y qué va a obtener del proyecto.

En general tenemos un reto muy grande de concientizar a los ingenieros de diseño, que son muy buenos, para que nunca permitan que la investigación geotécnica baje su nivel y siempre esté por encima del estándar.

¿Qué se necesita para construir túneles seguros?

Al aplicar bien la metodología, la tecnología y la ciencia, juntas permiten que la construcción de túneles sea una actividad muy segura, por eso es tan importante una buena investigación geotécnica y la valoración seria de los riesgos ambientales.

Cuando realmente se trabaja con seriedad y se cumplen los estándares nacionales e internacionales, los entes de control permiten la realización de este tipo de proyectos que finalmente benefician a la comunidad. Hay obras que son necesarias hacer y lo que hay que buscar es que generen el menor impacto ambientalLa construcción de túneles es una de las actividades que menos impacto ambiental tiene, son de las más seguras, las que más perduran en el tiempo y en esta época de tantos sismos, son las obras que menos afectación presentan.

¿Cuál es el nivel de conocimiento que se tiene sobre los macizos en Santander?, ¿Se han desarrollado algunas investigaciones?

Aunque la gente no conozca mucho, Colombia tiene un alto nivel de conocimiento en ingeniería subterránea, pues desde los años 70 y 80, incluso mucho antes, se ha venido desarrollado la construcción de estos espacios bajo la tierra. En esa época fuimos uno de los países que desarrolló más proyectos hidroeléctricos en el mundo, los cuales tenían como particularidad que las cavernas de máquinas eran incrustadas en el macizo con longitudes entre 5 y 20 kilómetros para devolver el agua a los ríos.

Posteriormente, entró en una fase de construcción de túneles para proveer de agua a las grandes ciudades y Bogotá es ejemplo de esto con el proyecto Chingaza, que tiene más de 42 kilómetros a través de los cuales se ha venido suministrando del preciado líquido a la capital y será así por lo menos más allá del año 2050. Este, junto con proyectos desarrollados en Antioquia, Santanderes y Tolima demuestran que nuestro país ha venido adquiriendo un sólido conocimiento sobre las rocas y su comportamiento que hoy está en manos de excelentes profesionales, empresas e instituciones como el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) e Ingeominas que desarrollaron un mapa geológico muy completo.

En el caso de la minería ¿qué tanto impacto ambiental generan las excavaciones subterráneas?

Son mucho más favorables que practicar minería a cielo abierto, porque se ahorra tiempo y recursos en la compra de predios, alcantarillado, intervención de quebradas y ríos e incluso tener que movilizar comunidades. Las obras subterráneas requieren de un especial cuidado, pero a nivel general todas las actividades de ingeniería pueden ser controladas; eventualmente salen más costosas, pero se puede mitigar su impacto y la incidencia ambiental es mucho menor, incluso por un gran porcentaje. Cualquier valoración que uno haga de los impactos ambientales de obras subterráneas, será mucho menor y en porcentajes importantes.

Y con relación al agua, ¿cuáles son los riesgos de su manejo frente a la construcción de túneles?

De esto se habla mucho, pero es importante saber que a nivel superficial los riesgos son mucho más complejos de manejar que a nivel subterráneo, pues los caudales son menores. El control de este recurso bajo la tierra se puede hacer de manera adecuada si las investigaciones y los estudios se hacen bien, si se tienen claras las reglas de juego para evaluar y se ponderan los impactos ambientales.

¿Están preparadas las instituciones en Colombia para hacer esa evaluación ambiental?

Sí. De hecho las Corporaciones y la ANLA se han venido preparando muy bien a nivel de sus estudios particulares de biología y calidad del agua. Quizá hace falta explicar el contexto global sobre las obras subterráneas, para quitar el miedo que una obra de este tipo genera sobre los impactos. Todo es medible. Todo se puede hacer.

Colombia tiene una normatividad ambiental bastante estricta. A nivel de operación de túneles, las normas del código minero tienen uno de los estándares más altos del mundo, inclusive sobrepasamos los estándares de países desarrollados.

Lo que falta es que nos permitan a nosotros como gremio ocupar espacios académicos para explicar y que la gente entienda cómo se trabaja la ciencia de la tierra.

¿Por qué cree que se genera tanta desconfianza en torno a proyectos que involucran perforaciones subterráneas?

Un país en el que históricamente se han generado proyectos sin mucha normatividad o con pocos estudios, hace que la gente sienta desconfianza y le cueste creer en los resultados que aporta la ingeniería.

Lo que estamos haciendo hoy, incluso como parte de uno de nuestros objetivos en la Asociación, es demostrarle a la gente con los demás proyectos, que las cosas cuando se hacen bien, salen bien y los impactos se minimizan. Las personas deben entender que las obras subterráneas son necesarias, porque en el mundo la tendencia es a utilizar el espacio bajo la tierra porque en las grandes urbes ya no hay espacio, además estas son más seguras ante eventos sísmicos, el impacto visual y paisajístico se reduce, entre otros beneficios.

Las carreteras construidas bajo esta modalidad están reduciendo distancias, mejorando velocidades, aumentando la seguridad y bajando los costos de operación y mantenimiento. En suma, resulta más favorable construir túneles que hacer actividades a cielo abierto y esto aplica para todas las actividades, ya sea minería, proyectos viales, hidroeléctricos, etc.

¿Cuál es el panorama futuro de Colombia en construcción de túneles subterráneos?

Los proyectos viales que se están desarrollando actualmente, van a elevar la productividad y la interconexión de Colombia.

Otros proyectos que involucran túneles como el desarrollo de pequeñas centrales hidroeléctricas, le permitirán al gobierno nacional lograr las metas de reducción de contaminación, a través de la generación de energía a través de técnicas más amigables con el medio ambiente.

A su vez este conjunto de proyectos que involucran túneles medianos, grandes, hidráulicos, mineros, entre otros, aportan una importante cantidad de información geotécnica que ayudan a entender mejor nuestros macizos rocosos e incluso, permiten apoyar a países vecinos que tienen rocas similares.

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