13 kilómetros de la quebrada La Baja serán recuperados

19 de enero de 2018

La quebrada, ubicada en la zona rural de California, tiene serios problemas de contaminación ambiental. Por eso, se adelanta un gran proyecto que involucra la restauración de esta fuente hídrica de Soto Norte, afectada por la minería tradicional y las actividades cotidianas de los habitantes de la zona.

La quebrada, que nace en la intersección de las quebradas Angostura y Páez y desemboca en el río Vetas, presenta puntos críticos que requieren intervención tanto en su afluente como en su ronda hídrica, por la presencia de desechos ordinarios y pasivos ambientales de la minería tradicional.

El programa de restauración inicia con una primera etapa de identificación de los puntos críticos, recolección de residuos, reforestación y educación ambiental de 4.2 kilómetros, de los 13 que tiene -aproximadamente-; y tiene como meta la total recuperación, reverdecimiento y preservación de la zona.

Rosa Mira Mendoza, líder de la comunidad de California, dice al respecto que “en la quebrada lo que siempre hemos visto es que se están disponiendo residuos sólidos. Otra de las problemáticas es que nosotros por la tradición minera, pueden ir residuos de minería; las arenas, que hacen que agua vaya turbia. Otra de las grandes afectaciones es que las aguas residuales de cada una de las viviendas son arrojadas a la quebrada.”

La iniciativa surge a partir del compromiso ambiental que tiene la compañía minera Minesa con la región y que está siendo desarrollada de la mano con la comunidad, a partir de los acuerdos de la mesa ambiental del Gran Pacto Social (GPS).

Comunidad y empresa por el medio ambiente

“La mesa ambiental del GPS, hizo una propuesta de recuperación de la quebrada que pretende no solo recuperarla sino también generar empleo porque es uno de los temas más difíciles en este momento, no hay empleo.”, señala Fabio Maldonado, Coordinador del Gran Pacto Social y quien hace parte del equipo que lidera la primera fase del programa de restauración.

Este es el resultado de un proceso conjunto entre autoridad local, comunidad y empresa y un paso más que se da dentro de las propuestas de desarrollo para el municipio. A partir de los acuerdos, en el mes de enero iniciaron los primeros trabajos con un equipo integrado principalmente por mujeres de la zona, quienes se encargarán de la recolección de residuos, las charlas educativas con la comunidad, así como la siembra de árboles, cercado y re-vegetalización de la ronda hídrica.

Compartir en

Dejar un comentario